¿Qué podemos hacer con el miedo a los petardos que muestran a algunos perros? ¿Hay cuidado? ¿Cómo intentar que nuestro perro esté mejor durante la noche de San Juan y los días previos?
El miedo es una respuesta emocional frente a un peligro percibido. Sin el miedo no podríamos reaccionar ante un posible riesgo, por tanto es adaptativa y necesaria para vivir. Sino tuviéramos nunca miedo no sobreviviríamos al día a día.
Pero la cosa se complica si el miedo aumenta provocando fobia, que es una respuesta de miedo intenso y desproporcionado, y además limita el comportamiento natural del animal, por tanto puede perjudicar el bienestar de nuestro amigo.
Y por último la ansiedad, que es una respuesta de miedo que anticipa un peligro, por ejemplo, cuando el animal ya ve que se avecinan nubes o que cambia la presión atmosférica, empieza a tener miedo ya que prevé una tormenta.
En las situaciones donde nuestro compañero muestre miedo a los petardos (o truenos), ya sea poca o desmedida; lo que primero debemos hacer es evitar intentar calmar al animal, es decir, si le decimos cosas como “ay pobrecito mío no sufras” nuestro perro sabe que algo no va bien y eso hace que todavía muestre más miedo. No debemos protegerlo.
También debería evitarse castigar o regañarle. A veces la reacción de miedo a un perro puede ser ladrado, correr por toda la casa (otras es esconderse), destruir mobiliario para intentar huir y como propietarios nos ponemos nerviosos y los regañamos. Piense que si ellos tienen miedo e intentan “hacer marchar” el ruido o escapar de él y además su guía les regaña, la ansiedad del perro subirá al 200%.
Por tanto, si nuestro perro quiere estar a nuestro lado podemos dejarle hacer, pero sin calmarle, simplemente mostrándole que su guía le apoya y le ayuda siempre que tenga miedo. También podemos hacerle ver con nuestra tranquila voz que no pasa nada, es decir, hablarle como siempre hacemos, de forma natural.
Lo ideal, sin embargo, es que nuestro compañero tenga una zona segura dentro de casa, ya que no siempre podremos estar a su lado cuando suene un petardo o un trueno. También sirve si nuestro perro elige por sí mismo una zona de casa tranquila.
Sobre todo lo que tenemos que conseguir es que la habitación en la que el perro se quede cuando suenen petardos sea tranquila, tenga esta zona segura siempre disponible, cerrar luces, bajar persianas y poner la televisión o radio a un volumen medio para evitar lo máximo posible los ruidos de fuera.
Si a nuestro favor podemos marchar lejos de los petardos la misma noche de San Juan también es otra opción que nuestro perro agradecerá si lo pasa mal.
Las rutinas de los días antes también deberían cambiarse, de tal forma de no salir a la calle en las horas puntas donde nuestro perro pueda sentir más petardos. Y sobre todo, intentar no llevar al perro desatado si éste teme a los petardos. ¡No os podéis imaginar la cantidad de perros que llegan a perderse los días previos a la noche de San Juan!
Existen también productos naturales, nutracéuticos o fármacos que se les puede administrar a los perros que lo pasan mal durante estos días consultando antes a un profesional del comportamiento.